Ene 29 2008
ESCRIBA, pasteles
Todo empezó en 1906. Mateu Serra i Capell era repartidor de carbón y acabó estableciéndose por su cuenta como panadero. El día de San Jaume abrió las puertas de su horno de pan en el número 546 de la Gran Vía de Barcelona. En ese mismo local todavía siguen hoy su nieto, Antoni Escribá i Serra, y sus bisnietos.
Para describir el impresionante trabajo de esta familia de Barcelona a lo largo del tiempo, y sobre todo su espectacular enfoque del negocio, no existen las palabras. Lo único que puedo decirles es que vean su maravillosa página web. En ella, a parte de poder conocer y encargar sus excelentes productos de pastelería, pasarán un rato divertido y muy ameno, pues el sitio es una auténtica preciosidad en lo que al diseño y a la presentación de contenidos se refiere. En el apartado “qué hacemos”, en la referencia que hacen a los pasteles de boda, apuntan: “Hay quien asegura que son a prueba de divorcio. Nosotros sólo os podemos decir que nos consta que hay bodas en las que la novia ha preferido hacerse las fotos con el pastel”, jeje.









































Formo parte del estudio que ha creado la página web de Escriba. Unicamente agradecerte tu comentario y animarte a que te acerques a la pasteleria de Escriba ( si no lo has hecho aún)… si la web te parece maravillosa, espera a probar sus creaciones. Descubrirás de donde savamos la inspriración para realizar la web.