El auto eólico


Para espíritus libres, aunque no apto para cazatornados y cazatormentas.

El pequeño biplaza —que recuerda a los autos liliputienses de la isla de Man— se llama Wind Explorer y fue capaz de recorrer unos 5.000 kilómetros a lo largo y ancho de la patria del legendario Cocodrilo Dundee. El viaje se inició el 21 de Enero en Perth y finalizó el  12 de Febrero a Sydney.
Con un peso en vacío de tan solo 200 Kg, el cochecillo eólico fue construido por los alemanes Dirk Gion y Stefan Simmerer, a lo largo de 6 meses. Cómo se ve en el vídeo, al más puro estilo Kite Surf, el biplaza se vale de una especie de parapente durante el día y en las carreteras que discurren por zonas amplias y desérticas (en las que el peligro de decapitar a los peatones y motoristas con los cables del paracaídas es ínfimo); ello le sirve para desplazarse a una velocidad considerable y para recargar las baterías del pequeño motor eléctrico; motor que usa para circular por la noche y por las calles de las ciudades. Ruedas de bicicleta traseras y lenticulares delanteras, una carrocería muy aerodinámica y pegada al suelo. Todo ello hace de Wind Explorer un vehículo capaz de recorrer grandes distancias con un consumo ínfimo, equivalente al de una lavadora.

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