Performances experimentales


¿Es posible una relación simbiótica entre personas y algas?

¿Podría el ser humano alimentar cultivos de algas con el dióxido de carbono que expira, algas que a su vez sean comestibles? Al menos en esa hipótesis se basa la alucinante propuesta Algaculture.

En The Algae Opera la performance pasa a ser experimento: una cantante de ópera se transforma en una fuente capaz de generar energía para algas, éstas se nutren del dióxido de carbono expirado por la soprano durante su repertorio operístico.  Estas plantas marinas son comestibles, por lo que los asistentes a la actuación pueden, además, hincar el diente al fitoplancton. Lo más sorprendente es que la pieza interpretada y la técnica vocal han sido moduladas con una innovadora técnica que emplea ondas acústicas (diferentes tonos y frecuencias) para hacer que la comida tenga un sabor determinado. De piedra me quedo.

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