Suzan Drummen hace estos impresionantes mosaicos con miles de piezas de colores de diferentes tamaños. Estos componentes por lo general son espejos, vidrios y cristales translúcidos que brillan con la luz y la reflejan.
Resulta verdaderamente asombroso como la artista holandesa es capaz de realizar un trabajo tan colosal y preciso, sobre todo teniendo en cuenta que las piezas están sueltas en el suelo y no emplea plantillas o marcas pintadas.




